
Los perfiles técnicos son el “petróleo” del talento y las compañías del Ibex lo saben. No es nada sencillo captar talento para cubrir las vacantes indispensables para la transformación de sus negocios. Pero el desarrollo de la Formación Profesional Dual ha abierto una puerta para que las grandes compañías accedan a jóvenes formados casi “a medida” y a una bolsa de perfiles cualificados. Tras algunos años de prueba, ahora hay más cotizadas que están evolucionando sus programas de FP Dual y amplían acuerdos a grados superiores para obtener el máximo rendimiento de esta modalidad.
Un futuro con mayor colaboración
Visto lo visto, la formación dual goza de buena salud. ¿Y el futuro? Los programas tienen que ser estables a largo plazo, basados en la colaboración con las administraciones públicas y con cofinanciación para multiplicar su impacto para tener este efecto positivo. El factor “dual” es irrenunciable y la clave de su éxito, donde lo que se aprende en un centro de estudios esté estrechamente relacionado con el tejido productivo, señalan fuentes de Acciona.
También se debe reconocer el papel del tutor empresarial. En Repsol apuntan como oportunidad de evolución la incorporación de competencias como la digitalización, la sostenibilidad, la seguridad, la innovación tecnológica y la automatización. Así como reforzar una visión de aprendizaje a lo largo de la vida profesional, para actualizar conocimientos y habilidades durante toda la carrera.
Para Veolia, el futuro estará marcado por una mayor integración empresa-centro educativo, donde el profesorado tenga conocimiento directo de las prácticas y con participación de expertos del negocio como docentes en los centros.