
Nacido en Barcelona, en 1963, el director general de Palo Alto Networks para España y Portugal, vive en medio del monte, cerca de Manresa (Barcelona), porque disfruta de “la soledad buscada”. En medio de una actividad frenética, como la que corresponde a la mayor empresa de ciberseguridad del mundo en un momento de ataques permanentes, “uno necesita tiempo para uno mismo. Para desconectar”, justifica Marc Sarrias al otro lado de la pantalla del ordenador. Eso sí, aclara que los casi 14 años que lleva en la compañía son la mejor etapa de su carrera profesional.
Pregunta. ¿Cuánto tiempo libre tiene y a qué lo dedica?
Respuesta. Buena parte de la semana la paso en Madrid y acabo dedicando más tiempo al trabajo que cuando estoy en casa. Durante el fin de semana trato de destinar al menos un día entero a desconectar. Casi siempre lo consigo. Pero tengo poco delimitada la frontera entre el trabajo y el ocio. Fuera de la oficina, me encanta tener tiempo para estar conmigo mismo, para reflexionar y también para pasarlo con mi familia.
P. ¿Cuáles son sus aficiones?
R. Me encanta el campo, la jardinería y tengo un tractor con el que cultivo almendros, olivos y algunas viñas. Por desgracia no dispongo de todo el tiempo del mundo para que estén perfectos. No me preocupa la producción en sí misma sino que estén bonitos. Pasear con mis dos perros por el campo es otra de mis aficiones para hacer la toma de tierra que necesitamos de vez en cuando. También me gustan mucho los viajes. Y dedicar tiempo a aprender, leyendo. Cada vez leo menos novelas y más de ciberseguridad, que es un sector que está en un momento de explosión y aborda grandes retos. Intento mantenerme al día.
P. ¿Y cuida usted solo el jardín y los árboles?
R. Sí, les dedico el tiempo que puedo. También tengo un huerto y me gusta limpiar el monte con la desbrozadora.
P. ¿Qué lectura recomendaría?
R. El juego infinito, de Simon Sineck, que tiene ideas muy interesantes. Es un libro que cualquier empresario debería leer.
P. Respecto a los viajes, ¿cuál recuerda con más cariño y cuál tiene pendiente?
R. Uno de los viajes que más he disfrutado con mi familia fue uno que hice a Estados Unidos primero con mi mujer y repetimos luego con mis dos hijos: fuimos a la costa este y a la oeste y visitamos Hawái. Y tengo muchas ganas de visitar Australia. Sin embargo, este verano iré de vacaciones a Japón. Mis hijos, aunque son mayores, tienden a apuntarse.
P. ¿Cómo se definiría?
R. Como una persona tremendamente adaptable y con principios.
P. ¿Qué sueño le queda por cumplir?
R. Me considero una persona tremendamente afortunada y agradecida con la vida que tengo. Y no tengo nada pendiente más allá de ese viaje a Australia que he comentado.
P. ¿Tiene estrés?
R. He aprendido a convivir con él. Intento andar un rato todos los días para desconectar. Después de cenar cuando estoy en Madrid para llegar a la cama habiendo hecho algo y acabar bien el día.
P. ¿Qué le quita el sueño?
R. Me preocupa el destino de la humanidad. El mundo que estamos construyendo y que les vamos a dejar a los que vienen. La situación geopolítica y la situación de conflicto continuo.
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