Las ensaladas son el plato al que más recurrimos en verano con mucha razón: se preparan rápido y fácilmente, requieren encender el fuego poco o nada, las puedes meter en un táper –sin el aliño, mejor– para transportarlas a donde quieras y son frescas. Además, según qué ingredientes utilices pueden convertirse perfectamente en un plato completo y son ideales para sacar provecho a las frutas y verduras de temporada. Aquí tienes unas cuantas ensaladas que conviene tener a mano para lo que queda de verano; tienes total libertad para adaptarlas a tu gusto y conveniencia.
La auténtica receta de la ensalada ‘niçoise’ o nizarda
Cuentan en Niza, de donde procede precisamente la ensalada nizarda oniçoise en francés, que para considerarla una niçoisecomme-il-fautes obligatorio que contenga los siguientes ingredientes: tomates, que son el corazón del plato, huevos duros, bonito o anchoas (estas últimas en la versión más purista). Además, verduritas que aporten un toque crujiente como pimiento verde crudo, pepino y también habas o alcachofas; no deben faltar unas olivas negras de Niza y unas hojas de albahaca. El conjunto se redondea con aceite de oliva, sal y pimienta.

Ensalada verde con garbanzos crujientes
Los garbanzos que coronan esta ensalada son perfectos para los reacios a sacar las legumbres de potajes y guisos: gracias a las especias y al tostado que les da asarlos, quedan muy sabrosos y crujientes –y las comidas crujientes, siempre gustan. Además, al triturarlos un poco, logramos que los trocitos más pequeños se sequen y doren mucho más en el horno y le den un extra de esa textura tan placentera.

Ensalada cremosa de tomates y yogur colado
¿Otra ensalada de tomate? Efectivamente, porque cuando el calor aprieta y estas hortalizas están en su punto, no hay nada mejor que comerlas a diario en todos los formatos, comidas y momentos posibles. Aquí las mezclamos con cebolla y aceitunas; nada sorprendente hasta que les ponemos una base cremosa de labneh casero, ese yogur colado que suena muy exótico pero se hace solo con nevera, algo de paciencia y un colador. ¿El resultado? Una ensalada fresquita, untuosa y con suficiente personalidad como para no necesitar nada más, aunque recomendamos tener a mano un pan decente para no dejar ni rastro.
Dos ensaladas de pasta para el verano que sirven de plato único
La ensalada de pasta se ha ganado muy mala fama, y con razón. En su versión “táper hecho a todo correr que me llevo al trabajo”, suele ser la máxima expresión de la comida deprimente, con la inevitable mezcla de espirales, atún y maíz de lata y alguna aceituna despistada. En la más americana, los aliños cremosos la convierten en algo denso y pesado, capaz de empapuzar al más tragaldabas. Sin embargo, no tiene por qué ser así. Prueba de ello son las dos ensaladas que proponemos: la primera, con tomate, rúcula y garbanzos marinados con un radiante aliño verde. La segunda lleva una sorprendente combinación de calabacín, pistachos, aceitunas, mozzarella y mortadela.
‘Sunomono’, la ensalada japonesa de pepino fácil, fresca y multiusos
A medio camino entre la ensalada y un encurtido con la suavidad del vinagre de arroz, el sunomono es un entrante o acompañamiento japonés que podemos preparar en casa sin mucha complicación –sobre todo si tenemos una mandolina–, ya que no requiere fermentación ni procesos largos, como los banchan coreanos, entre los que destaca el popular kimchi.

‘Piyaz’, la ensalada turca perfecta para seguir comiendo legumbres en verano
El piyaz, cebolla en farsi, tiene las judías blancas como base, pero como siempre, hay varias opciones y derivadas. Preferiblemente, hierve las alubias después de una noche en remojo para que queden más al dente y no tan machacadas como las de bote. También puedes comprarlas en conserva, refrigeradas o de cocedero, si tienes la suerte de que sean habituales en la zona donde vives. A esto añade tres ingredientes más: cebolla, huevo duro –siempre en cuartos y por encima– y perejil.

Tres ensaladas picadas que también sirven para rellenar bocadillos, tacos o pitas
Si eres asiduo de las redes sociales y sueles mirar vídeos de comida, seguramente habrás visto alguno donde pican un montón de ingredientes muy pequeñitos para hacer una ensalada. Este invento se llama chopped salad, y no precisamente porque sus practicantes usen chopped, (aunque podrían). La traducción sería “ensalada picada”, su preparación consiste justo en eso: en mezclar varios ingredientes picaditos –puedes guardar un poco de cada uno para ponerlos por encima al final– y después aliñarlos con una vinagreta.
Tomate con salsa de sardinas, picatostes y alcaparras
No se hace en dos minutos, pero el resultado merece bastante la pena. La emulsión recuerda un poco a la salsa del vitello tonnato, pero con un punto ahumado que funciona muy bien con el tomate. Una vez hecha podría también aliñar un plato de lacón, un carpaccio de calabacín o servirse como paté para untar regañás o crudités. Para que esté perfecto al momento de comer, es recomendable dejar la emulsión hecha, el cebollino picado y el crujiente en un recipiente seco, para montar el plato justo antes de sentarse a la mesa.

Esqueixada: la ensalada catalana de bacalao y tomate
El bacalao salado, ese pescado que se pasea desmomificado por casi todas las cocinas regionales españolas, tiene su temporada alta en Cuaresma y Semana Santa, cuando hacemos penitencia poniéndonos ciegos a potajes de vigilia, buñuelos o ajoarrieros. Sin embargo, no deberíamos olvidarlo en verano, porque también puede lucirse como ingrediente estrella en platos frescos. Esto no es un descubrimiento genial ni una ocurrencia mía: en la tradición nos encontramos usos en frío, desde la ensalada malagueña de bacalao y naranja hasta el empedrat catalán.

Fatush: la ensalada verde y agridulce libanesa
La ensalada fatush libanesa es un plato campesino en la que se ponía, en origen, todo el producto de temporada que tenías a mano. Dicen que esta ensalada se caracteriza por dos cuestiones: la gran cantidad de hortalizas y hierbas verdes, y un sabor agridulce que procede de la melaza de granada y/o del zumaque.
Sigue a El Comidista en Youtube.