
Ignacio Zunzunegui (Madrid, 1989) es el director de crecimiento de Revolut para el sur de Europa y América Latina. Desde que era pequeño ha residido fuera de España. Venezuela, Brasil, Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Italia, México, Holanda… Primero por el trabajo de su padre y luego por el suyo. El caso es que disfruta viajando y respirando culturas internacionales. “Me encanta vivir en España, pero siempre tengo un ojo fuera”, dice.
Pregunta. ¿Cuántas cuentas bancarias tiene?
Respuesta. Tendré abiertas unas cinco o seis para fisgonear a los competidores. Pero si me pregunta cuáles utilizo en el día a día, las personales, serían una y otra para los préstamos, hipotecas y cosas así.
P. ¿Con qué bancos?
R. Vengo históricamente de ING, que fue lo que llamo el banco digital generación 1.0. Y mantengo una cuenta ahí. Pero, obviamente, la que utilizo a diario y donde recibo mi nómina es de Revolut. Además, tengo las cuentas de mis hijos vinculadas a la mía, la cuenta conjunta con mi mujer, la cuenta remunerada… Una de las razones por las que utilizo Revolut es por el tema de los puntos, que es muy adictivo. Me dan un punto o punto y medio por cada euro que me gasto y luego los puedo cambiar por millas aéreas. Mi sueño es que el viaje de aniversario de bodas me salga gratis.
P. Tiene cinco niños. ¿Cómo se apaña?
R. Efectivamente, tengo cinco hijos y el último nació hace siete meses. La cosa está animada porque trabajar en un sitio como Revolut, donde el ritmo, como en cualquier start-up, es acelerado, supone hacer juegos de malabares. Pero la flexibilidad de poder trabajar en remoto, trabajo casi siempre desde casa, es oro para un padre con mucho jaleo. Aunque a veces aparece uno de mis hijos en pijama durante una reunión. Pero bueno, creo que gracias a la covid se ha normalizado que hay vida más allá del trabajo.
P. ¿Cuánto tiempo libre tiene y a qué lo dedica?
R. Tengo mucho tiempo libre por esa flexibilidad. Lo bueno de Revolut es que es exigente en intensidad de trabajo, pero sí permite, por ejemplo, que pueda hacer deporte dos días a la semana de 9,30 a 10,30 horas. También me dedico a correr. Este fin de semana corrí la media maratón. Y por las tardes intento siempre ir a recoger a los niños al colegio y, aunque sea un momento, ayudarles con los deberes. Y después vuelvo a las reuniones. O sea, que puedo ir encajando los tiempos con la familia y el deporte.
P. ¿Cuáles son sus aficiones?
R. Además de correr, soy un loco del fútbol. Abonado del Real Madrid, soy un fan que sigue muy de cerca al equipo y también a la selección española. Estoy viendo si me escapo a México de alguna manera a verla jugar. También me gusta mucho el mundo de la gastronomía. Me encanta comer, aunque en este momento de mi vida se complica un poco más. Las noches fuera son difíciles. Son etapas y hay que saber disfrutar de cada una de ellas.
P. ¿Y todos sus hijos son aficionados del Real Madrid?
R. Bueno, hay una división. Por un lado, son madridistas, pero como mi mujer es de Sevilla, tira mucho. Y tienen el corazón un poco dividido.
P. ¿Cada cuánto va al fútbol?
R. Cada semana que el equipo juega en el Bernabéu intento escaparme. Eso ya estaba negociado con mi mujer, es un pacto prematrimonial.
P. ¿Dónde va a ir a celebrar el aniversario con su mujer?
R. Todavía lo estamos negociando. Tendrá que ser cerquita porque tres días no dan mucho margen de maniobra. Seguramente a alguna ciudad europea.
P. ¿Cuál es el viaje que mejor recuerda y el que tiene pendiente?
R. El último que he hecho y más me ha gustado ha sido a Viena. Es una ciudad que está infravalorada, con una riqueza histórica brutal. Y el que tengo pendiente y haremos cuando podamos es Japón, que ahora está muy de moda.
P. ¿Tiene estrés?
R. Pues no. Además, tengo un reloj que me lo mide y siempre estoy con buen nivel de estrés. Al final, lo que genera estrés no es la cantidad de trabajo sino el trabajo mal llevado, esa presión desproporcionada del jefe… En Revolut hay coherencia entre el trabajo y el estilo de vida.
P. ¿Cómo desconecta?
R. Haciendo deporte y escuchando pódcasts sobre tecnología porque me divierte mucho este mundo y puedo aprender. También soy una persona religiosa y la oración me permite tener esos minutos de silencio para pensar que me ayudan. Y luego, aunque cada vez me cuesta más, con la lectura, la lectura histórica.
P. ¿Cuál es el último libro con el que ha disfrutado?
R. Tengo muchos empezados. Pero el último libro que he leído, La sombra del padre, que es la historia novelada de San José, una historia muy bonita de Jan Dobraczynski y que me ha ayudado mucho a enfocarme como padre. Me ha gustado mucho y se lo he regalado a dos o tres personas.
P. ¿Y las series, le gustan?
R. Veo bastantes con mi mujer. Es una manera de desconectar cuando conseguimos dormir a los niños. La última que he visto es El infiltrado, que está bien, pero la que más me ha gustado es Succession, que me flipó. Tiene un guion muy bueno y ahora con todo lo que está pasando con Paramount y Warner, con Murdoch, es impresionante.
P. Usa redes sociales, ¿cuáles son sus preferidas?
R. Utilizo una, básicamente, Twitter (hoy X), aunque tengo Instagram. X.com compagina muy bien la diversión con la información del día a día, con lo que a un apasionado de la tecnología como yo, le mantiene al día. Eso no quiere decir que tenga una relación sana con las redes sociales, a veces tengo que dejar Twitter.
P. ¿Integra la inteligencia artificial en su día a día?
R. Sí, la utilizo, y cada vez más. Ayer me quedé hasta tarde porque quería hacer un recorrido para una carrera con IA para meterlo en el reloj. Había que hacer un código y me metí a investigar. Pero generalmente lo suelo utilizar para tener información detallada de algún tema en el que no tengo experiencia.
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