El Gobierno de la Ciudad de México ha anunciado un nuevo frente en su lucha contra los baches. La jefa de Gobierno, Clara Brugada, presentó este lunes el Plan Integral de Mantenimiento de la Carpeta Asfáltica para pavimentar 1.250 kilómetros de 217 vialidades principales con una inversión de 2.250 millones de pesos. Se trata de la segunda estrategia de la mandataria desde que asumió el cargo para intentar erradicar los baches, luego de las intensas lluvias de julio que inundaron a la capital y abrieron nuevos y viejos hoyos en el asfalto.
El Plan Integral de Mantenimiento de la Carpeta Asfáltica consiste en tres ejes: bacheo nocturno, pavimentación en vías primarias y emergencia ciudadana. La gran apuesta, de acuerdo con la Jefa de Gobierno, es abrir vías a las denuncias de los vecinos. Para ello, está disponible la línea *0311 donde se pueden reportar baches y a partir del próximo lunes se habilitará Bachetel, un chatbot —programa para responder conversaciones automáticamente— en la aplicación de WhatsApp para agilizar la respuesta. Brugada y el equipo de la Secretaría de Obras y Servicios de la ciudad (SOBSE), se han propuesto reparar esas solicitudes en un lapso de 48 horas, con la ayuda de 50 cuadrillas que trabajarán diariamente.
En la estrategia de pavimentación y bacheo programado nocturno se intervendrán 1.250 kilómetros de 217 vialidades principales, entre ellas Circuito Interior, Periférico y Zaragoza. El objetivo es reparar al menos 10 kilómetros cada noche, entre las 22.00 y las 5.00 horas, de aquí a mayo del siguiente año, justo antes de la inauguración de la Copa del Mundo 2026 el 11 de junio, en la que la Ciudad de México será una de las sedes. Una etapa de la pavimentación inició este lunes, con el banderazo, y la otra comenzará en octubre, una vez que pasen las precipitaciones. “Nos enfrentamos a una Ciudad que tiene sus vialidades afectadas por las lluvias, con baches”, reconoció Brugada este lunes, al presentar el plan. La mandataria recordó que el Gobierno capitalino es responsable de las arterias primarias, mientras que las secundarias recaen en las alcaldías. “Hemos decidido intervenir. Tenemos la experiencia y la capacidad para lograrlo”, aseguró.
La lucha de Brugada contra los hoyos en las calles de la capital inició desde que tomó posesión como Jefa de Gobierno, en octubre del año pasado. Entonces anunció el Mega Bachetón para cubrir 200.000 de baches junto a las autoridades de las 16 alcaldías, con la premisa de una capital “libre de baches”. El plan arrancó con un diagnóstico calle por calle y la promesa de cubrir el 100% del territorio antes de que llegara el agua.
Y el agua llegó. La temporada de lluvias se adelantó con fuerza, provocando inundaciones, viajeros varados en el aeropuerto y por supuesto, baches y socavones. El pasado julio cayeron 337 millones de metros cúbicos, doblando casi el promedio histórico del mes. Los hoyos se hicieron evidentes y con ellos, las quejas. Las redes sociales de la SOBSE, encargada de los trabajos de bacheo, están llenas de denuncias ciudadanas.
La historia del Bachetón va todavía más atrás. Su antecesora en la capital, Claudia Sheinbaum, recurrió al mismo plan en 2021 y 2022, con un presupuesto de 130 millones de pesos para 69 vialidades principales. Y sin importar el político o el partido, cada temporada de lluvias obliga a repetir el proceso. Para el ingeniero Álvaro Ortiz, jefe del Departamento de Construcción de la División de Ingenierías Civil y Geomática de la Universidad Nacional Autónoma de México, el plan anunciado por el Gobierno capitalino puede dar resultados inmediatos, pero no representa una solución de fondo. “El bacheo es transitorio. El estado en el que se encuentra el pavimento no permite recuperar la capacidad original. Lo que se hace ahora es evitar accidentes y problemas inmediatos, pero en la siguiente temporada de lluvias volverán a aparecer”, señala.
Ortiz subraya que la verdadera solución es la repavimentación con control de calidad: “Se debe nivelar el terreno, supervisar los materiales, hacer una revisión estructural. El mantenimiento debe continuar después de tapar los baches y, sobre todo, estos trabajos no pueden realizarse en plena temporada de lluvias, porque el agua reduce su efectividad”. El ingeniero también critica la dependencia en las denuncias ciudadanas: “No es función del ciudadano avisar al Gobierno. Esta ciudad siempre ha tenido hundimientos y lluvias, pero para eso trabajamos los ingenieros. Las soluciones sí existen”, asegura.