domingo, abril 6, 2025

Miles de personas salen a la calle en EE UU para manifestarse contra “la toma hostil del poder” por Trump y Musk | Internacional

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Más de 1.400 protestas contra el presidente Donald Trump y Elon Musk tienen previsto celebrarse este sábado en los 50 estados del país. Organizadas bajo el lema ¡Manos fuera! por un movimiento pro democracia, las marchas, que responden a lo que los organizadores llaman una “toma del poder hostil” y un ataque a los derechos y las libertades de los estadounidenses, recorrerán las capitales de los estados de este a oeste del país. Las concentraciones se han convocado en edificios federales, los Capitolios estatales, sedes de la Seguridad Social y parques y ayuntamientos. En estados como Nueva York, donde la protesta oficial se celebró en su capital, Albany, hubo una réplica en la Gran Manzana, donde un tiempo lluvioso y gris no impidió una gran participación imposible de cuantificar: en EE UU no es costumbre dar cifras de asistencia.

No obstante, imágenes aéreas captadas por las cadenas de televisión locales, así como publicaciones en redes sociales, han mostrado a multitud de manifestantes en Atlanta, Boston, Washington y Filadelfia; también en Colorado, New Hampshire, Arizona, Maine y otros lugares, en un arco horario que arrancó en la costa este y terminará en la oeste. La movilización, la primera masiva tras la toma de posesión de Trump en enero, también se ha extendido fuera de Estados Unidos, especialmente a raíz de los anuncios de imposición de aranceles de Trump esta semana.

Casi 600.000 personas se habían inscrito en todo EE UU para asistir a las marchas, según Indivisible, una de las organizaciones que lidera el movimiento en colaboración con una coalición nacional formada por organizaciones de derechos civiles, veteranos, grupos de mujeres, sindicatos y defensores de la comunidad LGBTQ+. Pero el hecho de celebrarse en lugares públicos permite suponer que la cifra de participantes reales —otra costumbre muy estadounidense: inscribirse para asistir a un evento abierto— ha sido sensiblemente mayor. A diferencia de las multitudinarias protestas que jalonaron la primera asunción del poder de Trump, en 2017, como por ejemplo la marcha de las mujeres en Washington, en su segundo mandato el republicano apenas sí había afrontado una respuesta ciudadana masiva. De hecho, la tibia oposición parecía ser hasta ahora la tónica general, como demostró una concentración celebrada el lunes pasado en Nueva York con motivo de la jornada de visibilidad trans, que reunió 200 asistentes.

Manifestantes contra el presidente Donald Trump y Elon Musk en el Monumento a Washington, en Washington.

La movilización de este sábado responde también a la autocrítica: muchos en la izquierda —en la izquierda del establishment del Partido Demócrata, se entiende— han lamentado lo que consideran una falta de resistencia firme frente a Trump. El Partido Demócrata sigue sin líder tras la derrota electoral de Kamala Harris, y recientes acontecimientos, como la aprobación con apoyo de 10 demócratas de una propuesta republicana para prorrogar el presupuesto de la Administración, han puesto en evidencia sus grietas internas. Pero la reciente gira por varios puntos del país de los demócratas Bernie Sanders y Alexandria Ocasio-Cortez, con gran asistencia de público, pareció galvanizar la hasta ahora silenciosa oposición al Gobierno de Trump y su mano derecha, el milmillonario Musk.

Los organizadores de la movilización de este sábado, entre los que figuran grupos progresistas como Third Act y Reproductive Freedom for All afirman tener tres reivindicaciones: “El fin de la toma de control multimillonaria y la corrupción desenfrenada de la Administración de Trump; el fin del recorte de fondos federales para Medicaid, la Seguridad Social y otros programas de los que dependen las personas trabajadoras; y el fin de los ataques a inmigrantes, personas trans y otras comunidades”. Es decir, una enmienda a la totalidad de la agenda de la Administración republicana.

Además, los actos convocados este sábado coinciden con el periodo previo a las principales elecciones primarias y las batallas legales en curso en las que está implicado Trump.

Todos estos movimientos han echado a andar en las últimas semanas, con la intención de hilvanar esfuerzos hasta ahora descoordinados; es decir, de crear un frente común contra la agenda ejecutiva de Trump y el papel de Musk en un Gobierno del que teóricamente no forma parte. Third Act, grupo cofundado por el ecologista Bill McKibben y centrado en el activismo de la tercera edad, se ha asociado con otros grupos como Indivisible y MoveOn para encabezar las protestas. “Donald Trump y Elon Musk creen que este país les pertenece”, dice el sitio web de Third Act. “Están acaparando todo lo que pueden, y depende de nosotros contratacar. El 5 de abril [por este sábado] saldremos a la calle con un mensaje claro: Fuera manos” de la cosa pública.

Manifestantes frente al juzgado del condado de Palm Beach, en Florida.

“En todo el país, activistas de base, trabajadores, líderes comunitarios y gente común se están uniendo para decir que es hora de que los multimillonarios y los legisladores extremistas quiten las manos de encima a nuestra atención médica, nuestros salarios, nuestra seguridad y nuestros derechos”, ha dicho el portavoz de la convocatoria. “Trump y sus aliados multimillonarios están planeando abiertamente una toma del poder para hacer retroceder nuestros derechos, despojar a los trabajadores de protecciones y desmantelar los cimientos de la democracia al servicio de exenciones fiscales para los ricos y las corporaciones. Lo que está en juego no puede ser más”.

Se trata, en cualquier caso, de la primera iniciativa transversal contra la agenda de la segunda Administración de Trump. En las últimas semanas se habían producido, a modo de entrenamiento, la llamada protesta 50501, que movilizó a unos pocos miles de personas en contra de la restricción de derechos de voto —que perjudica especialmente a los afroamericanos—, mientras que otras convocatorias como las concentraciones Tesla takedown —iniciativa pacífica, ajena a los actos de vandalismo contra vehículos y concesionarios de la marca—, y las marchas bajo el lema Not My President destacaron el exceso de presencia corporativa en la nueva Administración.



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