Germán Peralta, Julien Poitout y Pedro Pablo Aparicio se embarcaron hace dos años en un proyecto para reducir el consumo energético en el sector de la vivienda, muy retrasado respecto a otros, como el transporte. Porque a escala mundial, el 95% de las casas siguen quemando combustibles fósiles para calentarse o cocinar, entre otras tareas. “No ha habido suficiente esfuerzo en este ámbito. Quisimos ver por qué ocurría esto y cuáles eran los puntos débiles”, explica Peralta, cofundador y consejero delegado de la compañía.
Como todo emprendimiento, no fue un camino recto. Abrieron una web para vender sistemas de aerotermia con la que despacharon unas 100 instalaciones en seis comunidades autónomas. Pero percibieron que era difícil garantizar que el trabajo se había hecho bien por la complejidad de los productos y las instalaciones a medida. “La mayoría de las empresas que realizan estos trabajos son pequeñas compañías que hasta hace nada instalaban calderas”, afirma Peralta. A partir de aquí, Nido cambió de rumbo y abandonó la venta directa a usuarios finales para desarrollar una plataforma digital para la venta e instalación de sistemas de aerotermia dirigida a empresas instaladoras. Una tecnología que, desde 2024, ha permitido que empresas de climatización sin experiencia previa en aerotermia ofrezcan esta solución de forma rápida, rentable y estandarizada, reduciendo los tiempos de instalación en hasta un 75%, según los cálculos de la compañía.
“Las empresas gastan la mitad del tiempo en la instalación porque se automatiza el diseño y la ingeniería. Les quitamos la carga operativa y también la administrativa, porque todo está a mano en una misma plataforma. Para el cliente final, el beneficio es económico, porque al usar energías renovables el gasto es más bajo que con los sistemas de gas o gasoil”, subraya Peralta. Un sistema que también cuenta con alguna desventaja, como su alto coste de instalación: de entre 8.000 y 12.000 euros, según cada casa. El cofundador rebaja importancia al dato argumentando que, entre otras vías, además de reducir el consumo, el Gobierno y la UE ofrecen ayudas económicas para la transición de las antiguas calderas a la aerotermia. Además, añade, la calificación energética de la casa subirá y el sistema es más seguro.
En la actualidad, cuentan con 30 clientes activos, otros 40 en proceso y más de 1.000 en conversaciones. “Este es un sector muy grande y muy atomizado. El esfuerzo comercial también requiere mucho empeño”.
Rápido crecimiento
Pese a la juventud de la empresa, su facturación ha crecido de forma acelerada desde el comienzo. Ha pasado de facturar 250.000 euros en 2023 a 1,2 millones en el pasado ejercicio, y a contar con una plantilla de 30 empleados.
Recientemente ha cerrado una ronda de financiación de cinco millones de euros liderada por Iberdrola, Ship2B Ventures y Decelera, con el apoyo institucional del Instituto Valenciano de Finanzas, la ciudad de Valencia, ENISA y más de 15 business angels nacionales e internacionales. Un capital que Nido invertirá en contratar talento, en el desarrollo comercial, en reforzar el equipo de ingeniería, integrar nuevas soluciones de IA o mejorar su marketplace de instaladores y proveedores. Pero también en expandirse a Francia y Alemania, dos mercados clave donde las normativas europeas están impulsando la sustitución de sistemas basados en combustibles fósiles. En su crecimiento también miran de reojo al mercado estadounidense, “donde hay mucho por explorar”, concluyen.