martes, enero 27, 2026

Los talleres de Midas aprovechan el tirón de un parque de coches más envejecido | Negocios

Share



Pocas personas saben que la todopoderosa familia francesa Muillez, dueña de un vasto imperio de distribución que lideran Alcampo, Decathlon, Kiabi o Leroy Merlin, también está detrás de la red de talleres Midas (y de los centros para el automóvil Norauto o Carter Cash). Solo en la rama ligada a la automoción, las empresas del grupo galo emplean a 24.000 personas en el mundo. Pero Midas es, en España, una red de talleres todavía modesta: tiene una cuota de mercado del 1%, 202 establecimientos, y da empleo para unas 800 personas.

Con origen estadounidense, pasó por manos de Fiat hasta que los Mulliez compraron los derechos de explotación de la marca para Europa y varios países de África en 2004 a través de su filial Mobivian: “Midas es un taller de cercanía. Somos un poco diferentes respecto al modelo de distribución del grupo”, explica Vicente Pascual, director general en el país. Lo dice porque su crecimiento se basa en las franquicias (el 96% de su red está en manos de franquiciados) y solo tienen siete talleres propios. La mayoría de sus socios (tienen 125, ya que algunos cuentan con más de un taller) son pequeños empresarios que han trabajado en Midas y se han independizado. Él lo llama “modelo ascensor social”: muchos mecánicos se convierten en empresarios bajo este paraguas. En otros casos se trata de personas ajenas al negocio, pero interesadas por los coches, que prefieren arriesgar menos y se adhieren a la marca porque les da una cobertura de marca y asesoramiento. También están los que tienen negocios afines y quieren diversificar. Y en menor medida hay hasta inversores puros que solo buscan cobijo para su dinero.

El directivo de Midas también empezó como mecánico de frenos en 1992 cuando, tras cursar una FP de automoción, entró a trabajar en un taller de Aluche (Madrid). Poco a poco fue escalando en la compañía hasta llegar al comité de dirección y desde octubre de 2024 lleva las riendas del grupo. Su trabajo consiste, entre otras cosas, en atender a los franquiciados, en ofrecerles apoyo y planes de formación. En su último año fiscal (2025), que termina en septiembre, la cifra de negocio ascendió a 92,4 millones de euros. “Hemos tenido unos resultados históricos, crecimos un 12% con un ebitda sobre ventas del 11% y seguimos en la misma dinámica. Es un reflejo del sector, que está funcionando muy bien”, explica. Ese avance se debe a la inflación y al crecimiento orgánico. El envejecimiento del parque de coches está multiplicando las visitas al mecánico: la patronal Anfac calcula que ya es de 14,5 años cuando en 2008, por ejemplo, la antigüedad media era de 8,4 años.

Los asociados pagan a Midas un 5% de la facturación, que de media asciende a 520.000 euros por taller, en concepto de regalías (royalties). “Nuestra intención es que el franquiciado venda lo máximo posible y, en un futuro, cuando haya amortizado la inversión, piense en abrir un segundo o un tercer centro, que piense en crecer. Vamos de la mano, si a ellos les va bien a nosotros también, y al revés”. Cada taller, de entre 300 y 400 metros cuadrados, emplea de media a 4,2 personas. “Cuando planteamos cualquier tipo de estrategia, la trabajamos con ellos. Si el negocio no es rentable tienes las patas muy cortas, el franquiciado terminará el contrato y no renovará”. Lejos de eso, presumen de que tienen una tasa de renovación del 95%. El año pasado cerraron siete centros y abrieron 15.

Los talleres Midas ofrecen mecánica rápida, un trato cercano y unos precios, dicen, que llegan a ser hasta un 40% inferiores a la competencia. Los mantenimientos (cambios de filtros, aceite, neumáticos) son el corazón de su negocio. Pueden revisar prácticamente todos los modelos y marcas, incluidos los híbridos y eléctricos, pero también realizan el mantenimiento integral y cualquier tipo de reparación, mecánica o electrónica. Donde no entran es en la cada vez más popular venta de segunda mano, un complemento que sí supone una buena vía de negocio en el sector.

La coyuntura les favorece, pero Pascual lamenta que la incertidumbre sobre la transición a vehículos más limpios y los precios de los coches nuevos estén frenando la renovación del parque. “Tenemos 23 millones de coches, cada año se vende más o menos un millón. Necesitaríamos 20 años para rotar todo el parque. Eso contando con que el millón que se vendan sean híbridos o eléctricos”. La buena noticia es que cada vez más mujeres se deciden a abrir un taller. En su caso son cerca de un 20%.

Formación

El directivo está obsesionado por la falta de personal. El índice de rotación de trabajadores ha pasado del 10% a cerca del 20% en sus centros. “Es una barbaridad. Hay franquiciados que abrirían un taller más, o dos, pero tienen problemas con el equipo”. Sin embargo, la solución no es fácil ni será inmediata. Han creado un portal de empleo común para incentivar la entrada de trabajadores. A la vez, Pascual habla de que es necesario un esfuerzo en políticas públicas para recuperar la figura del aprendiz en los talleres. “Cuesta lo mismo un oficial que contratar a un chico de prácticas sin formación. Hay que regular la figura del aprendiz, su coste tiene que ser menor”. También pide que se elimine la burocracia para contratar inmigrantes. “Estamos hartos de decirlo: hay mercado fuera, gente que está dispuesta a trabajar en España, mecánicos preparados y hábiles, que con un poco de formación en el vehículo europeo pueden desempeñar un buen trabajo. El Estado tiene que ayudar en agilizar trámites”. Y, cómo no, más ciclos de FP. “Sin duda es el caballo de batalla de los próximos años”.

El futuro, en cualquier caso, lo dibuja brillante. Midas, cree, debería alcanzar en 10 años la misma cuota de mercado (un 2%) que tiene en Francia, con entre 350 y 400 talleres. “Supone un ritmo de crecimiento de entre 15-20 centros por año, y estamos haciendo entre 10 y 15 aperturas. Tenemos que apretar el acelerador”. Palabra de mecánico.



Source link

Table of contents [hide]

Read more

Local News