
Son jóvenes. Han empezado a trabajar y no quieren lo mismo que sus padres. Ni parecido. Reclaman a las empresas un contrato distinto, que se incluya un rápido desarrollo profesional, un propósito que defina su misión y sobre todo el tiempo libre que nunca demandaron sus progenitores. El salario ha dejado de ser el principal (o el único) aliciente de las nuevas generaciones al emprender su carrera laboral. “Pido a la empresa flexibilidad horaria y proyección de carrera. El sueldo no está por delante porque mi prioridad es compaginar mi vida estudiantil y personal con el empleo”, afirma Salma El-Kaouakibi, de 23 años, y empleada de Starbucks. La compañía contrató en 2025 a 1.600 trabajadores, de los cuales el 90% tienen menos de 30 años.
Reto organizativo
Hay mucha competencia por los jóvenes profesionales, mantiene Raúl Sánchez, director general de Manpower: “Las empresas tienen que ofrecerles una propuesta de valor diferencial sobre los demás competidores para conseguir atraerles y retenerles”. Porque el gap de talento afecta a ocho de cada diez compañías españolas, que están preocupadas por la escasez de personal en edad juvenil. Por su parte, los nuevos profesionales "tienen más inquietud sobre su propósito en la empresa, valoran muchísimo la flexibilidad y ya no viven para trabajar. Ha cambiado el paradigma y esto es un reto para las organizaciones", añade. No solo respecto a las nuevas generaciones, avisa Sánchez, sino porque estas influyen en el resto de la plantilla, en nueve de cada 10 trabajadores, a los que están convenciendo poco a poco a la hora de concebir el trabajo y la conciliación, aprecia. “Las empresas tenemos que ayudar para que el trabajo no ocupe toda la vida de los profesionales”.
La responsable de Atracción de Talento de Moeve, Esther Domínguez, asegura que cuando entrevista a los jóvenes aspirantes, estos formulan unas preguntas muy distintas a las generaciones anteriores, como ¿qué voy a aprender?, ¿qué impacto tendré?, ¿podré ser yo mismo?, ¿cómo equilibraré mi vida?, ¿con quién trabajaré? o ¿cómo creceré? “Y buscan equilibrio entre la vida profesional y personal, algo que requiere avanzar en digitalización y fomentar culturas corporativas que abandonen el presentismo y normalicen el bienestar”, añade.