
Hacerse con una segunda residencia en la costa española o en los archipiélagos se ha convertido en una misión cada vez más difícil para la clase media española. El litoral y las islas atraen a un número creciente de extranjeros que buscan una vivienda vacacional, pero también una residencia de larga estancia. Con mayor poder adquisitivo y menor dependencia hipotecaria, estos compradores están impulsando unos precios ya inasumibles para buena parte de los españoles.
Huelva, Almería o Murcia: últimas oportunidades
“Hay que ser honestos: gran parte del litoral mediterráneo y los dos archipiélagos han dejado de estar al alcance de la clase media española”, afirma Ángel Martínez León, presidente del Consejo General de los Colegios Oficiales de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria de España(COAPI), sin embargo, aún hay opciones.
Según su análisis, las zonas todavía asequibles se concentran en áreas muy concretas. Es el caso de la costa onubense, con municipios como Cartaya, Lepe o Isla Cristina, donde el precio del metro cuadrado (m²) se mantiene por debajo de los 1.100 euros. También del litoral almeriense alejado de enclaves como Mojácar o Vera, donde muchas viviendas rondan los 1.200 euros por m2.
En la Costa Cálida murciana, los municipios menos turísticos, como Mazarrón, se sitúan en torno a los 1.300 euros por m2, mientras que algunos puntos de Águilas superan ligeramente los 1.400. A ello se suma buena parte de la costa gallega y algunos mercados muy reducidos del litoral asturiano, como Cudillero.
La Costa Tropical de Granada, con localidades como Salobreña o Motril y precios de entre 1.400 y 1.600 euros por m2, representa, según COAPI, una suerte de frontera entre los mercados todavía asumibles para la clase media y aquellos ya reservados a perfiles de renta media-alta.
Los cálculos de Antonio Borges, director de eXp España, reflejan cómo se ha disparado el esfuerzo de compra en las zonas costeras. Baleares es hoy el mercado menos asequible del país: adquirir una vivienda de 80 m2 equivale a cerca de 14 veces los ingresos anuales de un hogar medio. Canarias (10,1 veces), Andalucía (8,6) y la Comunidad Valenciana (7,3) también se sitúan por encima de la media nacional.



