
La gran ola de los precios ha llegado hasta la orilla de cientos de localidades costeras españolas y ha colocado el coste de los apartamentos en niveles no vistos en años. Quien busque vivienda junto al mar este verano se encontrará con un mercado muy distinto al de hace unos pocos años. El litoral ha recuperado prácticamente todo el terreno perdido tras el estallido de la burbuja y los precios avanzan a ritmos de dos dígitos. Los encarecimientos se extienden desde el Mar Menor hasta la costa cantábrica. La combinación de una oferta insuficiente y una fuerte demanda de compradores extranjeros, inversores, jubilados europeos y teletrabajadores alimenta esta nueva euforia.