
A sus 45 años, el parisino Emmanuel Arnaud dirige HomeExchange, la mayor comunidad de intercambio de casas del mundo, un movimiento global que supera los 270.000 miembros en 155 países siendo sus principales mercados Francia, España, Estados Unidos, Canadá e Italia. Convencido de que compartir transforma la manera de viajar —y también la de relacionarse— lidera una plataforma en plena expansión que aspira a un turismo más empático, local y sostenible. Amante del senderismo, asegura que nunca se cansa de admirar las montañas.
Pregunta. ¿Es usuario del intercambio de vivienda?
Respuesta. Sí, claro… Cada miembro tiene un número de cuenta, y yo soy el miembro número uno.
P. ¿Qué intercambios ha hecho?
R. He hecho 50 intercambios. He hecho intercambios en España, Estados Unidos, Marruecos, Bélgica, Italia, Suiza y Francia. Mi próximo intercambio de casas es en mayo en Ámsterdam.
P. ¿Alguna anécdota inolvidable?
R. He tenido muchas. Para el 35 cumpleaños de mi mujer, intercambiamos nuestra casa por un riad con piscina en el centro de Marrakech… fue un auténtico regalo. También recuerdo con gran cariño cuando volví a casa después de que Rosario, de Madrid, y su familia se alojaran en ella. Me regalaron unas deliciosas mermeladas caseras y un libro infantil para mis hijos. Y dejaron una nota que decía: “Querido Emmanuel y familia, muchas gracias por recibirnos en vuestra casa. Nuestros hijos nos han dicho que han sido las mejores vacaciones de su vida. Han insistido en comprar este libro para vuestros hijos, para darles las gracias por dejar que jugaran con sus juguetes”. Leer esta nota me hizo sentir muy bien. Saber que una familia había pasado unas vacaciones estupendas gracias a nosotros me hizo sentir especial. Y la idea de que estábamos educando a la próxima generación para compartir más me hizo sentir orgulloso.
P. ¿Qué hábito diario no perdona, aunque esté de viaje?
R. La lectura. Siempre me encontrarás con un buen libro digital en mi teléfono y un libro físico en mi mochila, para poder tener siempre algo que leer.
P. ¿Es de improvisar escapadas o de planificar con meses de antelación?
R. Improviso por naturaleza, suelo hacerlo todo a última hora. Pero la vida me ha enseñado que esto no siempre funciona cuando tienes cuatro hijos… así que ahora planifico lo básico con antelación (transporte, alojamiento) y hago el resto a última hora.
P. Elija: ¿una casa frente al mar o en la montaña o un apartamento en el centro de una gran ciudad?
R. En las montañas. Me encanta el senderismo y nunca me canso de admirar las montañas.
P. ¿Qué ciudad le ha regalado el mejor atardecer de su vida?
R. En San Juan de Luz, ciudad francesa del País Vasco, he visto muchas puestas de sol increíbles desde la terraza de La Guinguette d’Erromardi, con un mojito en la mano y unos pimientos del Padrón en el plato.
P. ¿En qué lugar del mundo viviría si pudiera? ¿Hay alguna ciudad que le haya hecho replantearse su forma de vivir?
R. Quizás Barcelona: me encantan las montañas y me encanta el mar. Me encanta la cultura y la gastronomía catalanas, y me han encantado cada vez que he viajado allí. De hecho, allí hice mi primer intercambio de casas en 2011.
P. ¿Tiene algún placer inconfesable?
R. Dos cuadraditos de chocolate negro salado después de la mayoría de las comidas…
P. Un restaurante que recuerde
R. El mejor restaurante en el que he estado es el de Berasategui en San Sebastián: nos dimos el capricho de ir a ese restaurante para celebrar el nacimiento de nuestro primer hijo y fue simplemente increíble.
P. ¿Desconecta de verdad o siempre hay un ojo puesto en el móvil?
R. Me considero una persona con una gran fuerza de voluntad, capaz de desconectar y estar presente en el momento. Sin embargo, mis hijos me dicen que soy adicto y que no puedo dejar de mirar el móvil… Imagino que la realidad está en algún punto intermedio.
P. ¿El mejor plan cuando termina su jornada laboral?
R. Los viernes salgo antes del trabajo, recojo a mis dos hijos pequeños del colegio, paseo a mi perro y vamos a la panadería a comprar croissants y pains au chocolat… ¡A veces los estereotipos sobre los franceses son ciertos!
P. ¿Cómo se cuida?
R. Simplemente intento dar lo mejor de mí como padre, marido y consejero delegado, pero he aprendido a ser amable conmigo mismo cuando no cumplo mis expectativas. Esa amabilidad hacia mí mismo es una de las mejores cosas que me ha enseñado el paso de los años.
P. ¿Qué deportes practica?
R. Semanalmente, ciclismo y carrera. Anualmente, vela, esquí y kitesurf.
P. ¿Qué cosas le hacen feliz?
R. Estar con mis seres queridos, sorprenderlos, crear soluciones en un mundo lleno de problemas, leer, acariciar a mi perro, bromear, escuchar música… y la lista sigue y sigue: soy un hombre feliz.
Puede consultar el resto de entrevistas de esta sección aquí.