
Poco antes de la pandemia, el soriano Aarón Molina, de 32 años, montó un pequeño rack de servidores informáticos (una infraestructura para proteger equipos) en su casa. Lo puso en el garaje, en Cabrejas del Pinar (Soria, 288 habitantes). Y pronto detectó que, incluso en invierno, el espacio alcanzaba casi los 40 grados mientras el resto de la vivienda seguía fría. Fue el origen de Hotta, compañía fundada en 2021 que ha desarrollado una tecnología que permite reutilizar el calor que emite esta maquinaria para calentar grandes espacios. La empresa facturó 1,3 millones de euros en 2025, cifra que espera triplicar este año tras asentarse en el mercado con sus pequeñas centrales térmicas.