
Juan José González (52 años) siempre quiso dedicarse a la moda: “A los 18 años quería ser diseñador”, asegura. Tuvo que posponer su sueño porque su padre le obligó a estudiar ciencias empresariales, pero reconoce que le ha ido “muy bien” en grandes multinacionales. González ha sido director de marketing de la compañía de videojuegos Electronic Arts y de Microsoft, además de otros puestos directivos. En mayo de 2023 decidió dar un giro radical a su carrera profesional y cumplir su propósito. Ese año fundó Medusa Bay, una marca de ropa masculina que desde marzo forma parte de Lanzadera, la aceleradora de empresas impulsada por Juan Roig.
El único fundador de la compañía relata que entrar en este mercado fue complicado. Destaca que los dos principales escollos para comenzar su actividad fueron “buscar proveedores” y “elegir el público objetivo” para vender sus prendas. Para resolver este último problema, González decidió realizar estudios de mercado que le permitieron observar que su potencial cliente “está aburrido de su marca de ropa habitual”. Por ello, afirma, Medusa Bay “está inspirada en el mar. Es una firma fresca y colorida”. Con estas conclusiones, decidieron centrarse en personas adultas y, actualmente, entre el 80% y el 85% de sus clientes tiene entre 40 y 65 años, concentrados en zonas costeras como Galicia, Asturias, Cantabria, Palma de Mallorca o Málaga.
Medusa Bay comercializa sus productos a través de tres vías. La más importante es su página web, que representa el 65% del volumen de negocio, relata González. La venta al por mayor es la segunda, pero el fundador reconoce que es “más complicada de gestionar”, por lo que van a cambiar su enfoque y se centrarán mayoritariamente en la distribución a grandes clientes. También cuentan con una tienda multimarca en el barrio Salamanca, en Madrid, que gestionan exclusivamente.
En 2025 facturó más de 500.000 euros y actualmente cuentan con beneficios. Con tres empleados propios, los equipos de logística o marketing se encuentran externalizados. Además, destaca González, en el último año han triplicado el volumen total de ventas y esperan “seguir teniendo un crecimiento exponencial”.
El fundador de Medusa Bay señala que su experiencia en compañías multinacionales le ha permitido tener “mucha visión para montar un negocio desde cero”. Además, destaca la “prudencia” a la hora de gestionar la oferta y la demanda para no tener una gran cantidad de prendas almacenadas sin vender. Otro elemento fundamental ha sido rodearse de socios de “muchísimo talento”, y en esa categoría entra Lanzadera, señala González.
El 60% de la producción la realiza en España, afirma el empresario. Otro 20% se realiza en Portugal y Turquía y el porcentaje restante en Asia. Señala que esta externalización fuera de Europa se debe a la dificultad para encontrar proveedores de poliéster en el Viejo Continente. Está en proceso para lograr la certificación GOTS, el sello que permite colocar en los productos la etiqueta de “textil ecológico”, que implica que al menos el 70% de las fibras de las prendas son orgánicas.
Medusa Bay también está comenzado a usar las redes sociales para llegar a más público. En abril lanzó una nueva colección de ropa junto al influencer Pablo Lucero, que cuenta con casi medio millón de seguidores en Instagram. A largo plazo estudia emplear otros canales de distribución y mejorar la escalabilidad de su negocio. Además, espera abrir en los próximos meses un establecimiento comercial para continuar su expansión internacional.